Feb 24

Mendeley es un gestor de referencias bibliográficas, una herramienta gratuita y multiplataforma (Windows, Linux y Mac) que combina una versión local con una versión web, pudiendo sincronizar ambas, permitiendo de este modo que se pueda consultar la información desde cualquier ordenador con conexión a Internet. Dispone también de aplicaciones para iPad y iPhone.

Con sede en Londres creado por Jan Reichelt, Victor Henning y Paul Foeckler, fue adquirido en abril de 2013 por Elsevier. La primera versión se publicó en 2008 y hace unas semanas se lanzó la versión 1.10.3.

Mendeley combina características de un gestor de referencias tradicional con las de gestores de referencias sociales, más aún, con características propias de una verdadera red social para investigadores, en su versión web.

Empezar a trabajar con Mendeley es tan sencillo como crear una cuenta registrándose en www.mendeley.com,  descargar e instalar la versión de escritorio, Mendeley Desktop.

Desde el punto de vista de un gestor clásico de referencias, Mendeley Desktop, permite crear, mantener, organizar y dar forma a las referencias bibliográficas de artículos de revista, libros u otros documentos, y generar más de 6780 formatos de salida para insertar las citas bibliográficas  en el estilo adecuado al trabajo de investigación, artículo o revista en el que deseemos publicar.

¿Qué ofrece Mendeley Desktop?

La posibilidad de añadir información de forma sencilla desde diferentes fuentes y de varios modos:

Al igual que otros gestores se pueden añadir referencias de forma manual, importar registros  procedentes de otros gestores en formatos como  EndNote XML, RIS,  BibTeX y Zotero Library (zotero.sqlite) o a partir de identificadores como DOI, PMID, ISBN o ArXIv ID

Una de sus ventajas es la de incorporar referencias desde PDFs, arrastrando y soltando los archivos PDF en Mendeley Desktop, de esta forma recupera automáticamente los metadatos del documento. Además dispone de las opciones: Add Folder que añade a Mendeley todos PDF contenidos en una carpeta y Watch Folder que permite que se añadan automáticamente los nuevos PDFs incorporados a la carpeta o carpetas seleccionadas. Esta funcionalidad permite integrarlo con Zotero para importar automáticamente las referencias contenidas en la biblioteca de Zotero.

12

También es posible la importación directa desde sitios compatibles, instalando el botón “Save to Mendeley” en la barra de herramientas del navegador. Desde cualquier navegador se incorporan referencias desde sitios como  PubMed, Google Scholar, ScienceDirect, Scopus, SpringerLink, OvidSp o Plos entre otros. Al incorporar las referencias también se incorporan los PDFs si el documento es de Acceso Abierto o si la institución tiene suscripción y navegamos desde sus IPs.

Trabajar con referencias ordenándolas, eliminando las duplicadas y organizándolas fácilmente creando carpetas y subcarpetas; especialmente útil es la  posibilidad de asignar etiquetas (tags) a cada documento para poder establecer filtros.

Una de las características más valoradas de Mendeley es que dispone de un visor de PDF propio, que permite copiar texto,  subrayar, hacer anotaciones y exportar el PDF con estos comentarios para compartirlo con otros colegas enviándolo por email o compartiéndolo en grupos privados. Cada vez que se añadan nuevas anotaciones serán vistas por los demás miembros del grupo. Además cuando se realiza la búsqueda entre las referencias contenidas en la biblioteca también busca dentro del texto completo del documento resaltando los términos utilizados en la búsqueda.

 

3

 

¿Qué diferencia a la versión Web?

La versión web (Mendeley Web) se convierte en una verdadera red social para investigadores, y en un auténtico “descubridor de investigación” al permitir compartir documentos en grupos, seguir y contactar con otros investigadores,  buscar en el catálogo de Mendeley entre los más de 300 millones de artículos y disponer de estadísticas de actividad de los usuarios. Además de poder gestionar el curriculum compartiendo y promocionando las publicaciones propias con el resto de usuarios de la red de Mendeley.

En Mendeley Web se accede a los distintos contenidos a través de pestañas:

4

 

Dashboard. Similar al “muro de Facebook”, es la primera pantalla que aparece una vez identificados con usuario y contraseña. Destacan los siguientes elementos:

  • Newsfeed. Para mantenerse al día con los contactos, viendo sus actividades y publicando actualizaciones propias.
  • Account settings. Desde esta sección se cierra sesión y se gestiona la configuración de la cuenta
  • Edit profile. Completando nuestro perfil podremos mantener el curriculum actualizado, compartir y promocionar las propias publicaciones para las que existe una carpeta propia “My Publications”, cualquier referencia o documento añadido desde Mendeley a esa carpeta se incorpora automáticamente a nuestro perfil de usuario. Se aconseja consultar las políticas de copyright de los editores antes de añadir el texto completo.

– My Library. Esta pantalla replica el contenido de la biblioteca de la versión de escritorio (Mendeley Desktop).

– Papers. Sección desde la que es posible buscar entre los 300 millones de documentos contenidos en Mendeley, (1.836.875 de medicina), pudiendo establecer un filtro para recuperar artículos con texto completo en Acceso Abierto. También se puede configurar el resolvedor de enlaces de la biblioteca de la institución para consultar la disponibilidad de texto completo.

5

Groups. Desde esta pestaña se accede a la parte “colaborativa de Mendeley”, permitiendo compartir referencias y  textos completos con otros investigadores, iniciar grupos de discusión o listas de lectura para un grupo. Pueden ser:

  • Privados (Private), en los que se pueden compartir referencias y textos completos, sólo los miembros pueden ver el grupo. Es una buena opción para trabajar con documentos en privado, corrigiendo un manuscrito, una monografía, o compartiendo los resultados de una búsqueda bibliográfica con usuarios de la biblioteca.
  • Con invitación (Invite-only), sólo permiten compartir referencias, cualquiera puede seguir el grupo, pero el contenido sólo lo pueden añadir los miembros del grupo. Alternativa interesante para listas de lectura o compartir referencias
  • Abiertos (Open). Para compartir referencias sólo, cualquiera puede ser un miembro o seguir el grupo. Los 96.039 grupos públicos (12.388 de Medicina) ofrecen una oportunidad interesante para promover publicaciones, como puede ser la actividad científica de una institución, el contenido de una revista o una recopilación de recursos web como el grupo VideosBibliosaúde (http://www.mendeley.com/groups/791591/videosbibliosaude/papers/)  que recoge una selección de vídeos sanitarios.

 

6

People. La última pestaña de Mendeley Web nos conecta con otros investigadores, desde este directorio se puede buscar entre más de 1 millón de investigadores (por nombre, intereses de investigación, ubicación o palabras clave), localizar colegas y añadirlos a nuestra red.

¿Por qué uso Mendeley?

Aunque algunas de las características descritas son compartidas con otros gestores bibliográficos, personalmente me inclino por Mendeley por: la facilidad para instalarlo gratuitamente; su interfaz intuitiva;  los 2 gigas de almacenamiento para espacio personal en la Web; poder usarlo desde cualquier navegador; su capacidad para gestionar, anotar, subrayar y leer los PDF; las funcionalidades de “descubridor de investigación” y “red social” para seguir, colaborar con otros investigadores y difundir la propia investigación y… ¡además es posible su integración con Zotero!.

Carmen Rodríguez Otero

Bibliotecaria-documentalista en Bibliosaúde del Servizio Galego de Saúde

Perfil profesional de Carmen Rodríguez Otero: Linkedln

Tagged with:
Feb 10

Desde hace unos años, nuestro país se encuentra desplegando diversas actividades en torno a la gestión del conocimiento. Desde los famosos CRAIs que, con mayor o menor éxito se han desarrollado en el entorno universitario, a las Bibliotecas Virtuales de Salud (BVS) que, en distintos niveles de progreso, se han ido creando en las Comunidades Autónomas (CCAA)1. La ventaja de una economía de escala, el aumento de precio de los recursos de información, el rápido avance  en tecnologías de la información y comunicación, y el acceso por Internet a contenidos digitales2, son algunas de las razones que han llevado a las Consejerías de Salud a apostar por la creación de bibliotecas virtuales regionales que posibilitan un ahorro del gasto y proporcionan acceso a todos los profesionales sanitarios a los mismos recursos independientemente de su lugar de trabajo, logrando así democratizar el acceso a la información3. Una biblioteca es mucho más que disponer de revistas o libros electrónicos, con ser esto importantísimo. Se ofrecen, además, servicios de obtención de documentos, formación, atención y referencia, análisis de actividad científica, asesoramiento, cooperación, que pueden estar también, a disposición de la ciudadanía4.

Al margen del tiempo que han durado las gestiones e informes técnicos previos, la primera BVS fue la Biblioteca Virtual de Ciències de la Salut de les Illes Balears, creada en 20035, siguiendo la tristemente desaparecida Biblioteca Virtual Agencia Laín Entralgo de Madrid6, la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Andalucía en 20067 y la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Galicia-Bibliosaúde en 20088. El desarrollo en 2008-2009 del Estudio de viabilidad para la creación de la biblioteca virtual del Sistema Nacional de Salud,9 encargado por el Ministerio de Sanidad y Consumo y con la activa participación de representantes técnicos y políticos de las 17 CCAA, supuso un punto de inflexión para la creación y el desarrollo de BVS en todas las CCAA.

¿Qué ha supuesto la creación de bibliotecas virtuales de salud en España?

La estructura y función de las distintas BVS responden a la realidad de los Sistemas Sanitarios de cada Comunidad Autónoma, pero se puede afirmar, sin temor a equivocarnos, que todas tienen en común el cambio de cultura de la organización que supone su existencia. Y como si de un manual de Organización de Empresa se tratara, todo cambio de cultura afecta al capital humano involucrado y produce reacciones de adherencia y de resistencias motivadas, la mayor parte de las veces y a partes iguales, por sentimientos de entusiasmo y de pérdida de control del proceso10.

Podemos identificar cuatro agentes implicados en el cambio de cultura de la organización: los usuarios, los gestores sanitarios, los proveedores de información científica y los bibliotecarios.

Los Usuarios

Son quizás, de todos los agentes, los más positivos ante el cambio ya que, salvo excepciones generacionales, están familiarizados con la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación en la gestión en salud. La gran ventaja que supone el acceso a un mayor número de revistas y recursos de información en general, y la posibilidad de obtener servicios que, dependiendo del tamaño del hospital en el que trabajan, podían incluso no tener antes de la existencia de la biblioteca virtual de su Comunidad, devienen en definitivo a la hora de valorar satisfactoriamente el servicio. Pero con todo, quizás lo más apreciado por los profesionales sanitarios, al menos en Andalucía, es el acceso remoto de manera integrada a toda la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Andalucía (BV-SSPA) desde cualquier ordenador. Lo que hemos venido en llamar, haciendo un juego de palabras, el efecto Martini: donde estés y a la hora que estés, sólo que en lugar de la mencionada bebida, lo que ofrecemos es tener al alcance de cualquier profesional, independientemente de su lugar y puesto de trabajo, la información científica de calidad que necesitan para la toma de decisiones en sus actividades asistenciales, docentes e investigadoras.

Los Gestores Sanitarios

Una biblioteca virtual se vende bien. Desde el punto de vista económico, a nadie se le escapa la gran ventaja que supone la economía de escala que se obtiene con la compra centralizada de recursos, por lo que resulta fácil convencer a los gestores sanitarios de las bondades del producto. El problema puede surgir cuando hablamos de biblioteca virtual sostenible ya que, invariablemente, ha de venir soportada por un presupuesto que, salvo excepciones, no suele estar contemplado en la creación de la BVS. De hecho, la tendencia generalizada de los gestores sanitarios, derivada del desconocimiento que existe en esta materia, es pensar que la biblioteca virtual es barata o, peor aún, que no es necesario que crezca anualmente, desde el punto de vista de recursos humanos y económicos. De lo que no cabe la menor duda es de que la BV supone una optimización de recursos. En el caso concreto de Andalucía, la BV-SSPA ha originado un ahorro real del 25 % del gasto que soportaban los hospitales11.

La integración de la BV en las estrategias de política sanitaria y científica y la aportación de datos para la toma de decisiones son elementos importantes para los gestores sanitarios. La monitorización del uso de los recursos permite detectar grupos emergentes de investigación; el análisis de la actividad científica proporciona datos que influyen en la evaluación de los hospitales. Más allá de la reveladora incidencia económica, la BV es parte activa y necesaria en la inteligencia colectiva. Quizás por ello, existe una general tendencia al liderazgo aprofesional, es decir, personal ajeno a la profesión pero con responsabilidad gestora, que recibe y, lo que es peor, acepta, la encomienda de gestionar una biblioteca. Y, cual si de la adquisición de jeringuillas se tratase, se lanzan a negociar suscripciones o a crear plataformas de gestión del conocimiento, sin más formación que la buena voluntad y con todo el atrevimiento que la ignorancia proporciona, despreciando el know-how de los documentalistas, algo que aprovechan muy bien algunos proveedores en beneficio de sus empresas.

Los Proveedores

La gran ventaja que supone la BVS para los proveedores de información científica es tratar con grandes clientes institucionales que tienen una mayor capacidad negociadora, lo cual permite acuerdos estables a más largo plazo y la posibilidad de participar en proyectos institucionales que van a derivar, entre otras cosas, en una mayor visibilidad de marca. Ello supone un cambio de modelo de negocio tradicional: ya no están ante la biblioteca de un pequeño (o gran) hospital, con pocos recursos económicos y menos poder de decisión. Se trata ahora de atender las necesidades de información científica de un gran colectivo de profesionales de la salud que, bajo la dirección de un profesional de la información, y por delegación de las autoridades correspondientes, se empeña en conseguir las mejores condiciones económicas y de uso y que puede dirigirse directamente al editor científico o a la sociedad científica editora de la revista. Queda un largo camino en la gestión de adquisiciones, pero una parte muy importante de valor añadido que ofrece la BV de una Comunidad Autónoma es la posibilidad de influencia en las licencias de uso, adaptándolas a las necesidades reales de sus usuarios.

Los Bibliotecarios

Desde siempre, los bibliotecarios y documentalistas han demostrado una gran plasticidad mental para adaptarse rápidamente a los avances en materia de tecnologías de la información y la comunicación, reutilizando la información, y adquiriendo nuevas habilidades para el mejor desempeño de sus funciones. Así es que la creación de la BVS en su Comunidad no supone sino un reto más que pone en valor otras cualidades de los profesionales de la información: el trabajo en grupo, la coordinación y la colaboración. La vocación de servicio propia de estos profesionales facilita el desarrollo de una tupida red de bibliotecas de hospitales que participan activamente en la suma total que supone la BV, proporcionando una mayor visibilidad de su centro y del trabajo del grupo.

Para llegar ahí es necesario vencer algunas resistencias al cambio derivadas de la sensación de pérdida de control del proceso, de la ausencia, a veces, de visión general del proyecto, y de la inseguridad que puedan proporcionar una interinidad en el puesto de trabajo, la invisibilidad de la profesión o el desconocimiento de las nuevas herramientas. Vencer esta lógica resistencia al cambio se antoja fácil si se usa la herramienta que mejor conocemos y manejamos: la información. Para involucrarse en un proyecto, es necesario tener información sobre el mismo y saber a ciencia cierta qué se espera de nosotros y cuál va a ser nuestro papel. Además de la activa participación de los bibliotecarios y documentalistas, es necesario contar con un profesional de la información que ejerza el necesario liderazgo que le otorga la responsabilidad del cargo, el apoyo de los gestores sanitarios y el reconocimiento de los compañeros. Y huir, como de la peste, del liderazgo aprofesional.

¿Cómo funciona una biblioteca virtual de salud?

Con el firme compromiso de la Institución y de los profesionales. Y con el trabajo de todos.

Verónica Juan Quilis

Directora de la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Andalucía (BV-SSPA)

Perfil profesional de Verónica Juan Quilis: Linkedln y Blog del GICS

Bibliografía

  1. Juan-Quilis V. Recursos bibliográficos para Atención Primaria en las bibliotecas virtuales de salud de las comunidades autónomas. Aten Primaria 2013 [consultado 21 Ene 2014];45(3): 165-71. Disponible en: http://apps.elsevier.es/watermark/ctl_servlet?_f=10&pident_articulo=90194463&pident_usuario=0&pcontactid=&pident_revista=27&ty=0&accion=L&origen=zonadelectura&web=zl.elsevier.es&lan=es&fichero=27v45n03a90194463pdf001.pdf
  2. Anglada i de Ferre LM. Biblioteca digital, ¿mejor, peor o sólo distinto? An Documentación. 2000 [consultado 21 Ene 2014];3:25-9. Disponible en: http://revistas.um.es/analesdoc/article/view/2521/2511
  3. Juan-Quilis V, Hernández-Morales JA, Carrión-Pérez JM, Barragán-Román V, Muñoz-González L. La gestión del conocimiento en Ciencias de la Salud en Andalucía: una estrategia viable. Boletín ANABAD. 2013 [consultado 21 Ene 2014]; 63(2): 30-40. Disponible en: http://hdl.handle.net/10668/1296
  4. Páez V. Nuevos servicios para nuevos usuarios: papel de las bibliotecas virtuales sanitarias [diapositivas]. En: Aprender y enseñar la medicina en entornos 2.0. El papel de la biblioteca médico-sanitaria. Curso Biblioteca virtual en ciencias de la salud. Salamanca: Universidad, 2011. [consultado 21 Ene 2014]. Disponible en: http://sabus.usal.es/bib_virtual5/doc/Virgili.pdf
  5. Páez V. La Biblioteca Virtual de Ciencias de la Salud de las Islas Baleares: un proyecto autonómico desde la cooperación bibliotecaria. 2005. En: XI Jornadas Nacionales de Información y Documentación en Ciencias de la Salud. Terrassa, Barcelona , 6-8 Octubre [consultado 21 Ene 2014]. Disponible en: http://eprints.rclis.org/6757/1/c22.pdf
  6. Comité de bibliotecas de ciencias de la salud de la Agencia Laín Entralgo. Las bibliotecas de ciencias de la salud del Sistema Sanitario Regional de Madrid. Profesional Informacion. 2005 [consultado 21 Ene 2014];14: 227-30. Disponible en: http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/2005/mayo/10.pdf
  7. Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Andalucía. Memoria fundacional. 2006 [consultado 21 Ene 2014]. Disponible en: http://www.bvsspa.es/profesionales/sites/default/files/documentos/documentos/memoria_fundacional.pdf
  8. Grupo Técnico. Bibliosaúde, la biblioteca virtual del sistema sanitario público gallego. Galicia Clin. 2009 [consultado 21 Ene 2014];70(4): 33-6. Disponible en: http://www.galiciaclinica.info/PDF/6/88.pdf
  9. Juan-Quilis V. Estudio de viabilidad para la creación de la Biblioteca Virtual del Sistema Nacional de Salud [diapositivas]. En: Calidad e Innovación en el Sistema Nacional de Salud. Curso. Santander: Universidad Internacional Menéndez Pelayo. 2009 [consultado 21 Ene 2009]. Disponible en: http://www.slideshare.net/sanidadyconsumo/proyecto-de-viabilidad-de-la-biblioteca-virtual-del-sistema-nacional-de-salud
  10. Juan-Quilis V. Las bibliotecas virtuales en el Sistema Nacional de Salud: ventajas y oportunidades [diapositivas]. En: Aprender y enseñar la medicina en entornos 2.0. El papel de la biblioteca médico-sanitaria. Curso Biblioteca virtual en ciencias de la Salud. Salamanca: Universidad, 2011 [consultado 21 Ene 2014]. Disponible en: http://sabus.usal.es/bib_virtual5/doc/Veronica_conf.pdf
  11. Muñoz-González L, Juan-Quilis V. Is a Virtual Library cost effective? J Eur Assoc Health Information Libraries. 2011 [consultado 21 Ene 2014];7:3-6. Disponible en: http://www.eahil.eu/journal/journal_2011_vol7_n4.pdf

 

Tagged with:
Dec 16

Esta última década hemos asistido a una completa transformación de las bibliotecas hospitalarias. A finales de  los 80, la llegada del CD-Rom supuso el primer paso hacia  la democratización de la información. La llegada de los años 90 y el acceso a Internet supuso un nuevo e importante cambio: el nacimiento de lo que entendemos como modelo de biblioteca híbrida, donde convivía el papel y lo electrónico. Todo ello ha venido a facilitar el acceso a la información científica y surgen iniciativas de acceso gratuito a importantes recursos documentales. Su máximo exponente lo encontramos en Medline  y la creación de  PubMed, el portal de acceso libre y gratuito que proporciona la NLM.

Sin embargo, el gran modelo de cambio llega con el inicio de siglo y el desarrollo de la biblioteca en un entorno virtual. Para poder entender todos estos cambios, es importante examinar  todas las novedades producidas en este entorno. Los grandes grupos editoriales se adaptan al nuevo modelo virtual, las publicaciones electrónicas comienzan a desarrollarse independizándose de los tradicionales formatos impresos, las grandes bases de datos se vuelven más amigables y se comienza a vincular la referencia bibliográfica a las sedes de los editores, surgen  recursos  de ayuda en la toma de decisiones (Uptodate, Fisterra…) y desde las bibliotecas comienzan a desarrollarse servicios virtuales.

En la actualidad, en España, son varias las Comunidades Autónomas (Baleares, Andalucía, Galicia…) cuyo Sistema Sanitario cuenta ya con Bibliotecas Virtuales de gestión centralizada.

¿Cuáles son los componentes de una Biblioteca Virtual (BV)?

Una BV viene a emular a una biblioteca presencial, tratando de ofrecer los recursos y servicios de las bibliotecas tradicionales.  Se estructura sobre una plataforma basada en tecnología web que permite organizar y gestionar los recursos de información en formato electrónico y facilita al usuario virtual interactuar con todas las colecciones de revistas, libros  y otros recursos  de manera amigable. Se complementa con servicios bibliotecarios y documentales  virtuales, como el de obtención de documentos (SOD), búsquedas bibliográficas, pregunte al bibliotecario…, es decir, todos sus servicios se prestan a través de la aplicación Web.

Como es de suponer, en estas plataformas se requiere una autentificación remota de los usuarios del Sistema Sanitario para permitir el acceso a los recursos contratados. Estos sistemas deben establecerse de tal manera que el usuario  sólo tenga que autentificarse una vez por sesión (LDap, Papi, OpenAthens…). La plataforma debe llevar vinculado un resolvedor de enlaces (OPenURL, como SFX)  que proporcione al usuario, de forma ágil y rápida, todas las opciones  que la BV tiene para acceder al texto completo de los recursos. Ese acceso podrá efectuarse desde las bases de datos, desde las propias sedes de las revistas, o desde el catálogo. Los accesos pueden realizarse desde cualquier equipo, ya sea dentro de la Institución o fuera de ella.

¿Qué servicios ofrecen?

  • Servicio de Obtención de Documentos (SOD) o, en su defecto, solicitud de artículos no disponibles en la colección de la BV. Este servicio es totalmente transparente para el usuario; una vez que detecta que el artículo no se encuentra en la BV, generará una petición con los datos de la publicación y los suyos propios.
  • Búsqueda bibliográfica sobre cualquier tema de interés.
  • Pregunte a la biblioteca: un servicio  virtual de referencia donde el usuario pueda formular consultas y peticiones de información a través de Internet.
  • Formación de usuarios a través de guías, tutoriales, vídeos, e-learning…

Otras funciones que realiza son ordenar recursos electrónicos por áreas temáticas, realizar agrupaciones de libros electrónicos en el catálogo, elaborar bibliografías-e sobre una temática determinada…

¿Qué ventajas suponen las BV para el usuario?

Estas plataformas deben constituirse en nuevos espacios de gestión del conocimiento, donde el usuario encuentra integradas las fuentes de información que necesita,  acceso a los textos completos de los documentos y servicios virtuales. Debe ser un entorno amigable, con respuestas inmediatas a sus dudas, al que pueda acceder desde cualquier equipo conectado a la Red, ya sea desde el entorno de trabajo o desde su domicilio.

¿Cuál es la tendencia de futuro de las BV?

Las políticas futuras de las BV  pasarán por  la integración en estas plataformas  de gestión del conocimiento, con  la información y el conocimiento  que genere la Organización.  Este proceso requiere el desarrollo de un Repositorio temático de ciencias de la salud, en el que se pueda depositar todo tipo de objetos digitales: artículos, libros electrónicos, memorias, informes, guías clínicas, protocolos, información para pacientes, información sobre medicamentos… Este sistema deberá integrase con la historia clínica electrónica, desde donde el profesional sanitario podrá resolver cualquier duda o incertidumbre que se le plantee. Esta conexión se llevará a cabo mediante lo que se conoce con el nombre de  infobuttons, un enlace que relacionará la historia clínica electrónica y la  base de conocimiento disponible en la plataforma.

¿Qué modelo podría constituirse en el entorno del Estado Español?

Si bien en la actualidad son varias las CCAA que se han unido a este sistema virtual, el siguiente paso por desarrollar sería la de promover la implantación de una plataforma integrada única en todo el Sistema Nacional de Salud (SNS). En ella se debería  ofrecer un índice centralizado de información científica, en el que cada CCAA pueda personalizar su interfaz  e integrar  los recursos propios de cada Comunidad.  Esta labor debería ser llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI).

Con la implantación de este sistema se resolverían muchos de los problemas actuales, así se  eliminaría la actual variabilidad existente en el acceso a los recursos de información científica entre CCAA, se podría impulsar  políticas compartidas de desarrollo y cancelación de publicaciones, se compartirían recursos y servicios, además de facilitar la comunicación entre las bibliotecas del SNS.

Paralelamente se debería  desarrollar en el MSSSI un Repositorio temático Institucional, en el que las CCAA puedan depositar documentos digitales, o bien  apoyar la personalización de Repositorios en las CCAA que así lo manifiesten  y el del MSSSI actuar de Recolector de todos ellos. Este sistema sin duda promovería la cohesión de todas las BV del SNS.

Carlos González Guitián

Coordinador de la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Galicia

Perfil Profesional de Carlos González Guitián: LinkedIn y Blog GICS

 

Tagged with:
preload preload preload